Clara no lo esperaba

on Domingo, 20 Febrero 2011. Posted in Arte y espectáculo Autores Helena Ojeda Garcia

Clara no lo esperaba

La salud es uno de los temas que más importa a la sociedad. Por desgracia, todos los días cientos de personas se enfrentan a enfermedades desconocidas para ellas hasta ese momento. Para esto, la mejor medicina es la información, y una forma de darla es a través del cine, que juega con la ventaja de entretener a la vez que consigue transmitir un mensaje a millones de personas, sin que ningún obstáculo se lo impida.

Esto no es nada nuevo, a lo largo de la historia del cine se ha hecho una gran cantidad de películas relacionadas con la salud. Una de las primeras fue en 1939  Amarga victoria, de Edmund Goulding, sobre los tumores cerebrales, pero esto no es sólo cosa del pasado, sino del presente. Seguro que en este momento a la mayoría de vosotros se os vienen a la cabeza varios títulos, ya que muchos de ellos, han sido premiados en los Goya de este año. Pero yo hoy me voy a centrar en el cortometraje Clara no lo esperaba, de Roser Aguilar. Que en apenas doce minutos, consigue explicar en que consiste la artritis reumatoide, enfermedad reumática que puede llegar a causar incapacidad.

Clara, es una joven que recibe dos informaciones bien distintas en el mismo día, el diagnóstico de artritis reumatoide y la llegada de un buen amigo. Con este corto, el espectador va a poder descubrir a través de los ojos de Clara, los miedos, obstáculos y la superación de una persona que sufre esta enfermedad. No hay momento para el descanso, cada plano nos da información de lo que es la vida cotidiana de estas personas, desde la forma de coger una taza, a la de apuntar un número de teléfono, para las que es más sencillo memorizarlo que escribirlo.

El montaje tiene continuidad temporal, y gracias a ello nos damos cuenta del tiempo y esfuerzo que puede suponer el simple hecho de abrir una puerta o levantarse de la cama.

Los miedos, que todos ellos son productos de la imaginación, se diferencian claramente de la realidad, se juega con el desenfoque, la cámara lenta y la música para trasladarnos a los pensamientos de Clara, de esta forma se trata el miedo al dolor, a ser rechazados y a la incapacidad. Pero son estas mismas visiones las que hacen a Clara darse cuenta de que su vida sigue.

También hay que tener en cuenta que las enfermedades no las viven sólo los enfermos, sino que su circulo cercano también las sufren. Por eso la historia va más lejos y nos muestra las reacciones de los familiares y amigos, partiendo de varios puntos de vista.

El que conoce perfectamente la enfermedad, como el médico y farmacéutica, y donde vemos como Clara pasa por la fase de la negación a lo que le sucede; la persona que sabe lo que le ocurre a Clara, su madre; los que ni lo sospechan, sus amigos, es con ellos donde se explican algunas situaciones por las que se pasa, como el pensar que Clara tiene frío por frotarse las manos, cuando lo que tiene es dolor; y la persona más importante para Clara en esos momentos, Iván, su amigo especial, aquel al que tiene miedo a perder, y con el que primero se sincera, siendo este el que da el rayo de luz a Clara, le muestra el significado de una vida normal y lo más importante, que no está sola.

El realizar películas de estos temas supone tener un cuidado especial durante todo el proceso, desde el guión hasta el montaje. Son temas con los que muchas personas se sienten identificados y para otras supone una información que hay que dar correctamente. En esta ocasión se aprecia un tono neutro, con el que se consigue explicar la enfermedad y por lo que pasan los pacientes. Dejándonos como fin una pregunta. ¿Qué es una vida normal?

Enlace al vídeo: http://vimeo.com/11708114

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Helena Ojeda García

Periodista riojana de 26 años que colabora con la revista Lorem Ipsum en la sección de cine. Y que espera cumplir su deber de informar correctamente.