2011 Año del Voluntariado

on Lunes, 17 Octubre 2011. Posted in El mundo desde R Autores Rubén Nieto

2011 Año del Voluntariado

Que mejor que sincerarse para empezar: siempre que escribo un artículo me ronda por la cabeza la intriga de la difusión que logrará tener, las miles de visitas a las que intentaré dejar huella. Hoy es distinto, porque si consigo que a solo uno de ustedes se le pase por la cabeza convertirse en un ciudadano comprometido con la sociedad y con los que más ayuda necesitan, me sentiré útil. “Cambio visitas por solidaridad” sería mi anuncio en los periódicos.

Vivimos en una sociedad a velocidad de vértigo, donde el mundo pasa por delante de nuestros ojos a un ritmo endemoniado, y la mayor parte de nuestro tiempo la pasamos trabajando o intentando labrarnos un futuro. Una sociedad del siglo XXI en la que nos atrincheramos para compartir el tiempo que nos resta de nuestras obligaciones rodeados de nuestros seres más queridos.

Una sociedad que sabe cuando se celebra el Día de los Inocentes, el Día del Trabajador, el Día de la Mujer Trabajadora y demás días todos muy dignos deVoluntariado en_Europa celebrar, pero que en su gran mayoría obvia completamente que este año 2011 es el Año Europeo del Voluntariado.

Lo más fácil que se puede decir al respecto del voluntariado es la simple teoría, lo que dicen los altos cargos pensantes del Parlamento Europeo, que lo ven como un vehículo para la promoción de la cohesión social y económica, porque la solidaridad tiene una repercusión sobre el crecimiento económico. Seguro que tienen mucha razón, y desde aquí lo único que puedo hacer es felicitarles por la iniciativa, por establecer una financiación de 8 millones de euros para todas las medidas y apoyos a la iniciativa y por trabajar en el establecimiento de un marco que ayude a la participación ciudadana con los más necesitados.

Hasta aquí, lo fácil. Aunque no siempre sea fácil recaudar y dedicar dinero a una iniciativa no lucrativa.

Pero, ¿saben cual es el significado que para mi tiene el Año Europeo del Voluntariado? El haber descubierto que en la sociedad del siglo XXI en la que vivimos, en la que nos estresamos en oficinas y atascos por la mañana y por la tarde, el tiempo no siempre se mide en minutos y segundos, porque existe una medida de tiempo más universal que hace que la vida tenga un sentido diferente: el agradecimiento.

voluntariadoPorque así es como se empiezan a medir los días cuando uno empieza a sentir una luz de agradecimiento en una mirada, en una sonrisa, en un gesto de cariño de personas que tienen una vida distinta a las de la mayoría de habitantes del mundo. Niños, mujeres y hombres con problemas de afectividad, problemas de salud, problemas de conexión con un mundo que gira tan rápido que a veces tienes que agarrarte a una farola para continuar con los pies en el suelo sin echar a volar.

¿Saben cuál es la situación del voluntariado en España?

Si hablamos simplemente de datos, hay alrededor de 900.000 personas que trabajan en acción social, de las cuales hay más mujeres que hombres. El trabajo social se centra especialmente en atender a personas dependientes, mujeres maltratadas y ancianos. La verdad, viendo el desglose de países del resto de la Comunidad Europea, no podemos estar muy orgullosos de nuestra dedicación al voluntariado y a la acción social.

Si hablamos de sensaciones, la sociedad española es una sociedad fría en la ayuda social, una sociedad compuesta de personas que normalmente prefieren no coincidir con sus vecinos en el ascensor para no tener que cruzar palabra.

Una sociedad que mira con humor como en Estados Unidos los vecinos dan la bienvenida a un vecino nuevo, pero que pasa por alto la multitud de iniciativas de comunidad que se llevan a cabo al otro lado del océano, donde la vecindad siente como obligación cuidar de los suyos. Un país donde por ley se insta a incorporar los servicios del voluntariado en sus currículos educativos. Un país que presume de haber nacido entre los valores de atención vecinal y ayuda mutua.

Ser voluntario puede significar muchas cosas, y todas ellas muy distintas entre si. Puedes simplemente colaborar participando en actos promovidos por servicios públicos o ONGs, puedes optar por la alternativa del apoyo económico mediante la subvención de un proyecto de agua en el Congo o apadrinando niños necesitados, puedes sacar tu espíritu aventurero y embarcarte en un proyecto internacional que te haga vivir en primera mano las necesidades más básicas del ser humano, sentir lo que significa no tener nada y vivir desprotegido.

Puedes donar sangre, dar limosna en el Metro o a la persona que se tira 10 horas al día abriendo y cerrando la puerta de un supermercado. Puedes simplemente establecer una relación telefónica con personas con alguna discapacidad que lovoluntariado único que necesitan es un contacto fuera de su mundo para ir conociendo la realidad, o montarte en una ambulancia una vez por semana mientras tus compañeros del “trabajo oficial” duermen.

Nadie tiene una solidaridad más grande que otro, ya que las acciones no son comparables. El esfuerzo personal por ayudar al prójimo es algo particular, propio de cada persona. Porque ser voluntario es difícil y duro, muy duro.

Recuerdo mi primer día, cuando empecé a colaborar con la Asociación Juntos Para Jugar, una asociación sin ánimo de lucro que tiene como objetivo poner al alcance de personas con discapacidad intelectual actividades normales de ocio, dotándolas de las habilidades necesarias para que puedan llegar a realizar dichas actividades de forma más autónoma. Recuerdo el miedo a no saber si los niños de la asociación me aceptarían. A saber actuar ante una situación delicada. A saber comunicarme con ellos, interactuar y expresarme siempre de forma correcta.

Creo que el miedo desapareció antes de 20 minutos, el tiempo que tardas en darte cuenta que las manijas del reloj se han parado y que los minutos y segundos ya no valen, que el tiempo se mide en sonrisas de agradecimiento, de ternura, de seguridad.

Cada uno debe buscar dentro de sí mismo lo que le incita a ser voluntario. Luchar contra las injusticias, crecer personalmente, solidarizarse con los más necesitados, sentirse parte de la sociedad donde vivimos, hacer amigos… Miles de causas y metas por lograr.

Os animo a todos a que descubráis que tenéis una vida por conocer y unas capacidades ocultas pendientes de destapar. Que muchos niños, mujeres y hombres te enseñarán a ver el mundo a otra velocidad, y verás en sus ojos lo que significa la palabra voluntario.  

No dejéis pasar por alto la posibilidad de dejar tus comentarios sobre tus experiencias de voluntariado, porque no hay mejor motivación que hacer sentir la realidad en uno mismo.

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Rubén Nieto

Multiusos nacido en Madrid en 1981, enamorado de la vida en lo próspero y en lo adverso, con tendencia a escribir con el corazón. Fanático de los deportes, recientemente enganchado a su Twitter @RuNieto y trilero del tiempo para intentar pasarlo junto a su mujer y su hija.