En 1960, los espectadores del cine Francés se vieron flotando en el correntoso tsunami que fue y sigue siendo la cinematografía de Godard. Para siempre quedaría para todos el último plano de Sin Aliento (1960, Godard). En 1960, los espectadores del cine Japonés se vieron flotando en el correntoso tsunami que fue y sigue siendo Yoshida. Por cierre quedaría en todos el último plano de Bueno para nada (1960, Yoshida). “Si agita hoy, con su aleteo, el aire de Pekín, una mariposa puede modificar los sistemas climáticos de Nueva York el mes que viene”.