(Dicho popular que significa que si alguien tiene miedo… por algo será.)
Casi todas las formas de sociedad que conocemos están construidas en base a ciertas prohibiciones, demarcaciones y modos, podría decirse, dogmáticos de participar, materializar proyectos y también de opinar. Resulta muchas veces difícil, cuando no imposible, desviarse de los carriles creados por los que pretenden mantener el statu quo para salirse siempre con la suya, y continuar con los privilegios de clase que hacen que sigan siendo los mismos los que dicen qué cosas sí y qué cosas no. Esto, que bien podría parecer una discusión meramente política, no lo es tanto.